Cómo lograr que los chicos lean
STACEY BOBO
Un buen dominio de las destrezas de la lectura es uno de los elementos claves para el éxito de los estudiantes. Para lograr el triunfo académico, es necesario que los buenos hábitos de lectura trasciendan los salones de clase de nuestras escuelas. En los Estados Unidos, la habilidad de leer competentemente está directamente relacionada con el triunfo personal y profesional del individuo. Las Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade están comprometidas a proporcionar educación de la más alta calidad a todos sus estudiantes, a fin de que, al terminar sus estudios, sus alumnos estén habilitados para llevar vidas productivas y llenas de logros como estudiantes de toda una vida y como ciudadanos responsables también.
Los padres de familia, los primeros maestros de sus hijos, pueden hacer mucho para ayudarlos a prepararse para el futuro. Por eso este verano les recomendamos las estrategias siguientes para lograr que sus hijos no dejen de leer y aprender aunque no asistan a clases:
Hagan que los libros tengan un significado especial para los niños. Esto se puede conseguir estableciendo un lugar especial donde puedan trabajar y leer. Ayuden a sus hijos a seleccionar el libro correcto. Léanles con frecuencia y hagan que ellos les lean a ustedes. Cuando sus hijos terminen de leer un libro, conversen con ellos sobre el significado del mismo.
Utilicen todos los recursos a su disposición gratuitamente. Soliciten una tarjeta de su biblioteca local. Para más informes pueden visitar el sitio web de las bibliotecas del condado: http://www.mdpls.org o comuníquense con su sucursal principal, llamando al 305-375-2665. Además, no se olviden de que pueden aprovechar los recursos de la tecnología.
Conversen con sus hijos sobre películas y programas de televisión. Pídanles que describan los eventos, los personajes y las escenas de una película o de un programa de televisión o comparen una película con el libro que inspiró su creación. Por ejemplo, la serie de Harry Potter, Holes, Jumanji y Zathura, entre otras.
Acostumbren a sus hijos a leer todo lo que vean a su alrededor. Practiquen la lectura con materiales que están a su disposición diariamente, tales como los letreros de las calles, los nombres de los comercios, las cajas de cereales, las etiquetas de las comidas, los periódicos, las revistas, las recetas y las guías telefónicas. Participen en juegos relacionados con palabras como el Scrabble.
Antes de iniciar una lectura, analicen el libro y lean los subtítulos, encabezamientos, diagramas o cuadros. Es importante que siempre den un propósito a la lectura. También, para despertar el interés de los niños, hagan una predicción sobre el cuento o artículo que van a leer con sus hijos. Pregúntenles: ¿De que se tratará esta historia? ¿Qué vamos a aprender?
Durante la lectura, cuando no entiendan una sección difícil, hagan más fácil la definición de una palabra al buscar las raíces de la misma, los prefijos y los sufijos. Hagan listas de palabras y frases nuevas y existentes, de preguntas sobre un personaje determinado y visualicen imágenes en sus mentes, según vayan leyendo.
Después de la lectura, redacten una carta dirigida a uno de los protagonistas o al autor. Narren la historia a un amigo o miembro de la familia. Dibujen una cubierta o un marcador de libros que promueva la obra. Redacten un nuevo final para la historia. Convenzan a un amigo para que lea el libro. Redacten un resumen de la trama, incluyan a los protagonistas, dónde tiene lugar y la idea principal de la historia. Escriban sobre su parte favorita del libro. ¿Cambiarían el final? ¿Por qué o por qué no?
No se olviden de verificar la comprensión. Formulen las siguientes preguntas mientras leen. ¿Quiénes son los personajes del cuento o artículo? ¿Dónde y cuando tuvo lugar el cuento o artículo? ¿Cómo se solucionó el problema? ¿Por qué este cuento o artículo tiene este título? ¿Qué otro título pudiese tener?
El orden cronológico, el desarrollo de la trama y su resolución también son factores de importancia en lo que respecta a verificar si los niños han comprendido y aprovechado la lectura y si tienen una perspectiva de la secuencia. ¿Que sucedió en el cuento primeramente? ¿Qué pasó al final del cuento? ¿Qué acontecimiento condujo a la resolución del problema en la historia?
Además, pueden formular preguntas basadas en comparaciones y contrastes, así como en similitudes y diferencias. Describa dos maneras en las cuales los personajes son similares. ¿De qué manera son diferentes? ¿De qué manera cambió el personaje al principio y al final de la historia?
El propósito del autor es también un factor digno de exploración. ¿Por qué el autor escribió el cuento o artículo? ¿Cuál es el propósito del autor al escribir el artículo o el cuento?
Las causas y los efectos también tienen gran importancia en lo que respecta a la comprensión de una obra literaria. Una buena pregunta que se concentra en dicho factor sería: ¿Qué acontecimientos causaron que el cuento terminara en la forma en que terminó?
Una biblioteca hogareña no es un artículo de lujo y no tiene que estar en un cuarto dedicado a libros solamente. Tampoco es necesario gastar una fortuna para comprar obras literarias. Todo lo que se necesita es un conjunto de libros y publicaciones de interés para todos y cada uno de los miembros de la familia. Pueden adquirir buenos libros en ventas de garaje y en tiendas de libros usados a precios muy bajos. Además, si les fuese posible, subscríbanse a asociaciones de libros tales como Scholastic y revistas como Ranger Rick y Time for Kids.
Con su ejemplo y su entusiasmo, comunicarán a sus hijos que la lectura puede ser divertida, que también se lee por el placer de leer y no solamente como una tarea escolar más. Entonces, podrán estar seguros de que cada libro, cada artículo y cada letrero que sus hijos lean representarán un paso en su camino al éxito.